Enrique Cano

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Hyperion en vacaciones: excitante lectura para los amantes de la sci-fi

Representación de la luna Hyperion, con Saturno y el Sol al fondo, y un esquema de líneas dibujando las órbitas

Imagen: fotografías de Saturno y su luna Hyperion (NASA) sobre captura del simulador Celestia.

Ya es la segunda quincena de agosto y un blog de un exbibliotecario no puede dejaros sin una excelente recomendación para leer este verano: Hyperion, de Dan Simmons. Si quieres que tu mente chisporrotée, no te lo pienses dos veces para sumergirte en este novelón.

«Revolucionará tu mente» decían para anunciar la película Minority Report. Hyperion sí que revolucionará tu mente, si es que te gusta flipar —y digo flipar— con los frutos de la imaginación de .

Aunque me refiera a la obra como «Hyperion», en realidad ése es sólo el título del primer libro de los denominados «Cantos de Hyperion», que se componen de dos historias conectadas entre sí, de dos volúmenes cada una. En total, cuatro libros de elixir de ciencia-ficción:

  • Hyperion
  • La caída de Hyperion
  • Endymion
  • El ascenso de Endymion

Sé muy bien que elevar las expectativas hacia determinada obra puede producir desencanto al contrastar la gloria mental que el lector se ha montado, con la realidad que el autor le ha preparado. Por eso antes quiero avisar de que se ha demostrado que existen sujetos (en un porcentaje desconocido) a quienes no les gusta Hyperion... en fin, también hay gente a la que no le gusta el chocolate.

Hablando más en serio, me gusta tanto esta obra por la gran densidad de escenarios fantásticos, y sin embargo, dotados de la verosimilitud que otorga la ciencia-ficción, por los que transitan sus personajes; por la evocación a conceptos misteriosos («los nueve mundos laberínticos», «las mareas de tiempo», «el vacío que vincula»); por su aterradora proyección de los elementos sociales y tecnológicos actuales («la Hégira», el «Nuevo Vaticano», «las inteligencias artificiales del Tecnonúcleo»); por su cultivo de la fantasía futurista contemporánea (los «teleyectores» y los viajes espaciales, la colonización de otros mundos, la evolución humana hacia formas adaptadas a otros entornos, la prolongación de la vida); y, por supuesto, por la agradable narrativa que inyecta en el flujo imaginativo del lector todos esos elementos electrizantes.

Y sin embargo, Hyperion comienza de una forma humana, relacionando a los personajes entre ellos; haciendo que sean ellos mismos los autores del principio de la historia. Los primeros en hablarnos, protagonistas de vidas cuasitrágicas, nos revelarán los sucesos anormales que les han llevado a su situación actual. Sucesivamente se nos presentan nuevos fabulosos hechos, y nuevos personajes con los que empatizamos irremediablemente. Aburrirse está prohibido leyendo Hyperion.

Cubierta de HyperionLa inquietante cubierta del primer libro de la serie, Hyperion, que tenían en mi biblioteca.Me encanta la forma en que Simmons nos hace familiarizarnos con los conceptos ficticio-científicos: La «deuda temporal» pasa a ser algo normal en nuestro entendimiento de los viajes, consultar el «comlog» nos suena tan natural como consultar el smartphone. Los campos de fuerza no nos resultan menos cotidianos que la corriente eléctrica de nuestros días.

El amor tiene un papel especial como impulsor de esta gran historia. Subyace a los motivos de los protagonistas, y los conecta de forma profunda (tanto en lo emocional como en lo relativo a la novela). Leed y descubrid.

No os entretengo más. Animáos a probarla.